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miércoles, 23 de septiembre de 2015

UN REFUGIO EN CÓRDOBA

Este hueves relato, la amiga Nieves des de su bloc Matices en la vida nos invita a participar con un tema de candente actualidad: Refugiados. Diferentes pueden ser los motivos que lleven a una familia a abandonar su pueblo, su ciudad, su país....la guerra, ideologías diferentes nos han hecho huir como única forma de sobrevivir, es mucho el dolor y lo que queda atrás. Mi relato basado en una parte de mi  historia habla de una ciudad ejemplar en la que parte de mi familia ha echado sus raíces. Se que me paso de largo de las normas de Tesalo en cuanto a la cantidad de palabras pero creo que valía la pena compartir este relato.

El día 24 de septiembre, hoy hace justo un año, que mi madre Rocío se fue para siempre, bueno para siempre no porque quedo dentro muy dentro de mi corazón, del de mis hermanos, del de sus nietos  y del de sus biznietos. Desde que murió mi madre, y como una especie de regalo póstumo, volvieron a  mí unas ganas inmensas de escribir, es por este motivo que estoy aquí compartiendo tantas cosas con vosotros. También fue creciendo en mi la necesidad de escribir una novela que narrara partes de la infancia de mi madre y de la mía propia, con esta finalidad este  verano he estado recorriendo mis raíces entre Córdoba y  Membrilla un pequeño pueblo de la Mancha. La historia de Rocío y sus hermanas junto con la de mi abuelo daría para un libro y para mucho más, pero eso ya lo iré viendo. Me prometí a mí misma que mi relato de esta semana se lo dedicaría a ella, a Rocío mi madre, a mi guía, al refugio de mi infancia quien a pesar de vivir una vida sumamente dura me enseñó a valorar las cosas bellas de la vida. Ella también fue refugiada, aunque en su refugio encontró la ciudad que más amo en su vida: Córdoba.


                                Rocío paseando por Córdoba con Aurora año 1935

UN REFUGIO EN CÓRDOBA

Todas las familias tienen sus secretos, la mía no podía ser menos. El secreto de mi familia vivido con miedo por generaciones, nos marcó a todos los que fuimos formando parte de la historia de la familia de Juan el azafranero.

Sucedió a principios de 1934, durante la segunda república dos años antes del triunfo del Frente Popular, Juan lagartero  había forjado su vida trabajando como bracero en los campos de Membrilla, persona de ideas ácratas había participado en la creación de dos escuelas racionalistas en este pueblo manchego, sus ideas anarquistas le llevaron a creer que una revolución era posible a partir de la educación de los más pequeños antes que una lucha por las armas. Su forma de pensar, ante todo pacifista,  le llevaron a confrontaciones sobre todo con los comunistas del pueblo. Los acontecimientos en el pueblo se fueron precipitando, las amenazas continuas, el miedo….una noche le avisaron de que si no marchaba de Membrilla lo fusilarían y tuvo que marchar corriendo. Cogió el tren hacia Córdoba, la ciudad a la que más viajaba como tratante de especias, trabajo que ejercía des de hacia un tiempo, alquilo la planta baja de una casa en el centro de esta ciudad, y poco después Julia su compañera de vida y sus siete hijos se reunieron con él.


El viaje se hizo sumamente largo para Rocío, quien acababa de cumplir los siete años, la pequeña se mantenía quieta y pensativa, con la incertidumbre de lo que le esperaría al llegar a la ciudad. En Membrilla había quedado su casa, sus cosas: el gramófono, los libros, las amigas de la escuela…Todo lo que ahora poseía se encontraba en una pequeña maleta compartida con Dalia la más pequeña. No podía llorar, tenía que acallar las lágrimas porque ya era mayor, la del medio, detrás de ella estaban: Hortensia, Azucena y Dalia, todas flores menos ella.

Córdoba radiante, preciosa, bella….fue un amor a primera vista, los colores, los olores, el acento de sus gentes, la acogida de las vecinas en la casa de Sánchez Peña. No le costó mucho acostumbrarse a la pequeñez de la casa ya que delante de esta estaba la plaza de las Cañas donde ella y sus hermanas podían correr todo el día. En la entrada de la casa Julia puso un puesto de especias donde se vendía sobre todo el azafrán manchego. Así fue como Juan pasó a ser conocido como Juan el azafranero.
Días de flores y juegos siguiendo los pasos de su hermana la mayor Aurora, otra sin nombre de flor, des de siempre su mejor amiga. Felices días de infancia, recuerdos que nunca olvidó, la felicidad de compartir juegos con seis hermanos y muchísimas vecinas que los acogieron. Córdoba con su encanto especial, con la explosión de sus flores en primavera, con sus calles empedradas. Pronto aprendió el camino de la Plaza de las Cañas a la Corredera.

El bullicio del mercado en la plaza de Las cañas


Día 18 de julio de 1936, Rocío ya tiene nueve años, hace días que Juan no los deja salir a jugar a la plaza de las Cañas, aires de guerra, algo pasará, Rocío lo presiente y lo nota en la cara de sus padres. A las cuatro de la tarde se inician los cañonazos, movimiento de militares en el cuartel de artillería de la calle Armas, las puertas cerradas, todos acurrucados, el miedo ha regresado. Aquella noche solo las más pequeñas consiguen dormir, finalmente el gobernador civil fiel a la república depone su posición y se rinde, Córdoba ciudad quedara durante toda la guerra en el bando nacional.

Años de guerra y de miedo, Rocío sale a jugar junto a sus hermanas siempre pendiente de las sirenas. Muerte y dolor a su alrededor, siempre hay amigos que sufren, casas destruidas por las bombas, niños que mueren. La cueva que hay debajo de la cocina del piso de Sanchez Peña pasa a ser un refugio durante los bombardeos, cuando suenan las sirenas, Juan junto a otros hombres forman una cadena y van bajando a las mujeres y niños del barrio. Las manos en los oídos, los ojos cerrados, apoyada contra el pecho de Aurora, su mejor amiga y su hermana.

A Juan amante del campo, lo vigilan, lo escudriñan, le prohíben subir a la sierra su único escape desde que dejo Membrilla el lugar que más amaba. A través de algún amigo sabe que en el pueblo se está construyendo su sueño, Membrilla pueblo colectivizado por la C.N.T. después de que marcharan los comunistas. El en zona nacional, viviendo el miedo, ocultando sus ideas. Un hombre sencillo y normal que no duda en esconder pensamientos para proteger a su compañera e hijos.

Todas las familias tienen sus secretos, el de la mía eson un sinfín de ideas guardadas, pensamientos escondidos, de identidades cambiadas……Solo Aurora y Rocío pudieron mantener después de 1939 su nombre y su identidad.


1939 de izquierda a derecha: Hortensia, Rocío, una amiga, Aurora, Palmira, Floreal, Azucena; Mateo y Dalia


·         Dedicado sobre todo a Rocío, pero también a Juan (de quien tuve la suerte de heredar gran parte de sus ideas) a Julia, a Aurora, Palmira, Floreal, Hortensia, Azucena, Dalia y al pequeño Mateo que nació durante la guerra en 1938 en Córdoba la ciudad que los acogió.


20 comentarios:

  1. El refugio de las ideas, de los ideales...por miedo, por protección no deja de ser una manerar de someter la voluntad a las circunstancias...
    Bonito relato que traslada...
    Gracias por compartir conmigo tu aportación
    Besos

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  2. Que bello es poder tener tu historia tan clara...bello porque a pesar de todo el horror que viviò tu familia, puedes guardar todos sus recuerdos...seguro que tu madre debe sentir la emocion con que le escribes estas letras...un beso en la distancia

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    1. Lo que cuentas en una historia de amor preciosa.porque entre tantas dificultades y tanto horrores, sus protagonistas supieron manener la família unida, y entre comillas feliiz. Muy buén relato. Y un buen tema para un libro.
      Anímate. Saludos amigo.

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  3. Familias que huyen, niños que sufren... Todo por la incapacidad de las personas para entender la tolerancia y respetar la diversidad.
    Un saludo.

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  4. Me ha encantado tu relato Molí, me ha emocionado esta historia... una historia de huida y de amor por la familia, de sacrificios y de empezar de nuevo... cuántas familias no tendrán secretos parecidos a la tuya... y tú modo de contarlo hace que sea fácil imaginarlo...
    Muchos besinos...

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  5. Precioso relato. Tiempos dificiles aquellos. Cuantos tuvieron que ocultar sus ideas para sobrevivir.
    Un abrazo

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  6. Vivir en primera persona lo que ahora otros vivimos por pantalla... Nos olvidamos pronto de lo que ha tocado, de lo que llevamos en la sangre...
    La vida es un bucle, una espiral si me apuras y, al final, nos olvidamos de que nadie está libre de recibir una pedrada así.

    Tu historia, la de tu madre, la de los tuyos... es historia también mía. Mi familia, la mitad, está en Francia.

    Besos y un abrazo.

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  7. No sabes cuanto me he emocionado leyendo tu relato, son jirones de vida lo que has puesto en él. Esa historia desgraciadamente fue común en muchas familias de aquella época, las guerras van por barrios y entonces nos tocó a loa españoles.
    Un beso fuerte

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  8. Hola Inma, he vuelto a sentir muchas de las sensaciones que tuve cuando me dejaste aquellas incipientes cuartillas aque estaban envueltas de los aromas de las flores y del azafrán.
    Hoy ha sido algo distinto, ahora he visto el miedo y el deseo de libertad, de buscar un lugar donde poder echar raices y vivir. De alguna manera, todos hemos sido emigrantes.
    Precioso y emotivo.
    Tu madre estará orgullosa.

    Un abrazo

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  9. Hermosisima manera de recordarlos. Sin duda han dejado huella profunda en tu sentir.
    Un abrazo

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  10. los recuerdos nos llevan hasta oler los momentos del pasado
    un abrazo

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  11. Gran refugio el del cariño y el amor de y por la familia; valor que debería estar por encima de otros ideales.
    Precioso adelanto de una historia que huele a flores por los cuatro costados.
    Besos

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  12. Hacer un libro con los recuerdos de lo vivido por la familia tiene sus pros y sus contras. Entre lo bueno: que ya tienes lo principal de la historia, entre lo menos bueno: que has de hacer a los protagonistas que sean tan interesantes para tus lectores como lo son para ry ti.
    Un abrazo.

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  13. Dejar atrás todo lo que uno tiene, lo que uno es y encontrar un lugar donde vivir en paz es lo que se espera tras tanto sufrimiento. Tu familia lo encontró en Córdoba.
    Una historia muy sentida.
    Besos.

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  14. Buenas tardes, Moli:
    Felicidades por tu relato, lleno de una emotividad compartida de una manera muy sentida y cercana.
    Te deseo la mejor de las suertes con tu novela. Confío en saber pronto más de alla aquí en tu blog.
    Un abrazo.

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  15. Este relato es un regalo que te tengo que agradecer, me ha emocionado, cuentas una historia conmovedora, de una forma que emociona. Te animo a que, como indicas, escribas la novela sobre esta historia.
    Besos.

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  16. Muchas gracias por vuestros comentarios pues para mi este relato es especial, son palabras que escuchas entre susurros en la infancia, tener un abuelo especial que te explica cuentos y fabulas y que te enseña resquicios de libertad, es el miedo de lo que no se dice....trozos de mi infancia se entrecruzan con la de mi madre en cuanto a acontecimientos vitales. Por eso cuando ella se fue, senti que todo eso que se oculto por miedo tenia que ver la luz, muchas gracias por animarme, besos.

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  17. Muchas gracias por vuestros comentarios pues para mi este relato es especial, son palabras que escuchas entre susurros en la infancia, tener un abuelo especial que te explica cuentos y fabulas y que te enseña resquicios de libertad, es el miedo de lo que no se dice....trozos de mi infancia se entrecruzan con la de mi madre en cuanto a acontecimientos vitales. Por eso cuando ella se fue, senti que todo eso que se oculto por miedo tenia que ver la luz, muchas gracias por animarme, besos.

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  18. Muchas gracias por vuestros comentarios pues para mi este relato es especial, son palabras que escuchas entre susurros en la infancia, tener un abuelo especial que te explica cuentos y fabulas y que te enseña resquicios de libertad, es el miedo de lo que no se dice....trozos de mi infancia se entrecruzan con la de mi madre en cuanto a acontecimientos vitales. Por eso cuando ella se fue, senti que todo eso que se oculto por miedo tenia que ver la luz, muchas gracias por animarme, besos.

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  19. Tu relato, lleno de emoción y sentimientos, de recuerdos de un tiempo pasado, me han llegado al corazón. Me alegro que tu familia encontrara cobijo en mi tierra, Córdoba siempre ha sido una ciudad hospitalaria y acogedora.
    Una bella historia. Suerte con la novela.
    Un abrazo.

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